...hasta los trece o quince años, no pude tomar un ómnibus de larga distancia, y menos ir al cementerio a ver dónde estaba enterrado mi padre.
Lo hice un día, gracias a una prima que me convenció y me llevó casi a la fuerza. Tenía que asumirlo... decía.
Acá en Rosario, tuvimos que mudarnos con mi madre lejos del micro centro debido a que por los golpes que había recibido en su cabeza perdía momentáneamente la memoria y a lo mejor se quedaba varada en una esquina sin saber hacia donde iba o dónde estaba su casa. Nos fuimos a un lugar de la periferia llamado PARQUE FIELD. Ahora por estos tiempos, allí está el Padre Ignacio. Cuando yo tenía diez años era el párroco de mi escuela,de la iglesia de la escuela.
Cuando cumplí los doce volvimos al centro. Debía empezar la escuela secundaria y bueno, todo siguió bien. Alquilamos varias veces para estar cerca de mis tíos preferidos, él hermano mayor de mi madre y mi tía del alma. Hasta que, bueno, con la venta de la asa de Parque Field(gracias al seguro que nos pagó la compañía), nos alcanzó para comprar un departamento de un dormitorio en calle Italia y Mendoza.
Lo cómico de todo esto o el destino es que cuando tenía 3, 4 años vivíamos en calle Uriburu y Laprida, a pocas cuadras de dónde vivía el bebé de mi marido. Luego como les dije me mudé a Italia y Mendoza, él vivía en calle San Lorenzo y Oroño. Y también iba al Colegio del Sagrado Corazón, cerca de mi casa.
Además trabajaba en un banco, el mismo dónde trabajaba el marido de la mejor amiga de mi mamá. Es coincidencia eso?. No lo sé. ....Lo gracioso era que yo estaba de novia...

